lunes, 12 de octubre de 2020

Faller versus Archistories



Hace poco comentaba (Tomando forma) que había recolectado todas las estructuras ferroviarias recuperadas de mis antiguas maquetas, y las había situado sobre la planta de lo que deberá ser la estación principal de mi futura maqueta, con el fin de ver cómo podía distribuirlas sobre el nuevo esquema de vías. 

Aparte del tema que me llevo a considerar si mantenía o no la idea de usar la estación de Kibri  36703 como edificio principal de la estación, me surgió una nueva duda: El edificio de la rotonda, que ha pasado ya por varias maquetas, estaba muy deteriorado, así que requeriría un trabajo grande de bricolaje, y aún así es dudoso que quedase bien. Este edificio es el kit de Märklin de toda la vida, que se vendió durante muchos años con la referencia 8983. Efectivamente cuando Märklin sacó la escala Z se encontró con el problema de que no había complementos de decoración de esa escala, por lo que tuvo que sacar algunos edificios, y también atomóviles, y alguna cosa más para que se pudiera decorar mínimamente una maqueta. Luego algunas casas como Vollmer, Faller y Kibri sacaron al mercado algunos productos de esta escala, y Märklin fue descatalogando los más antiguos de estos elementos, aunque se mantuvo el edificio de rotonda hasta hace poco.  


En los últimos años han aparecido algunos nuevos edificios y otros complementos en el catálogo de Märklin con un nuevo estilo, aparentemente mucho más detallados y con la característica de ser kits de montaje creados con la tecnología del cartón cortado con laser. Concretamente apareció un nuevo edificio de rotonda con la referencia 89835, que vemos en la imagen de la izquierda. 

Con buen criterio, éste accesorio y otros cuantos más del mismo estilo no los fabrica directamente Märklin, sino que son desarrollos de la empresa Archistories. Esta empresa tiene su propio catálogo, y los productos que comercializa Märklin no están en él, pero si algunos parecidos, y cómo no, entre ellos tenemos una rotonda.

Parece evidente que Archistories se "ha querido lucir" en este modelo en comparación con el de Märklin, asi que, pensando en comprar una nueva rotonda para sustituir a la antigua de Märklin,  no me cabía duda de que la de Archistories  era la elección. Bueno, si, me cabían dos dudas: la primera referente a si el aspecto y la consistencia de los edificios de cartón serían comparables a los plástico de toda la vida, y la segunda, si resultaría más difícil el montaje que los conocidos edificios de plástico.

Sin embargo, no había más elección, porque aunque hace tiempo Wollmer tenía alguna rotonda para esta escala, después de su absorción por Viessmann han quedado solo unos restos de su antiguo catálogo de Z. 

Pero, bueno, esa rotonda de Archistories parece una elección adecuada, pero hay un problema: La antigua rotonda de Märklin era de tres vías, mientras que esta es de cuatro. Sin embargo el diseño de vías de mi estación estaba pensado para una rotonda de tres vías. En general, las rotondas, son modulares y se pueden ampliar a más vías. De hecho Archistories tiene en su catálogo un módulo de ampliación para añadir vías de una en una, hasta obtener el número deseado, pero ¿eso es a partir de cuatro? ¿o pueden montarse sólo tres módulos a partir del kit inicial para cuatro módulos?  Por otra parte, ¿se podría montar una vía más en mi maqueta y usar la rotonda de cuatro módulos? 

Hay una solución, para salir de dudas: Pedir ya una rotonda a Archistories, y eso hice hace algunas semanas. Lo que pasa es que pensé que si ponía esta rotonda, lo suyo era completar el grupo de estructuras de la estación, con otros edificios a juego con el nuevo estilo de la rotonda. De modo que mi pedido incluyó un taller de mantenimiento, una torre de agua, una grúa de carbón y una caseta de enclavamientos. 

Alguien podría decir: ¿y si no estabas seguro, porqué no pediste sólo la rotonda, y luego, si te iba bien, podías pedir el resto? Pues primero, por ahorrar tiempo y portes y sobre todo porque esa rotonda es, seguramente,  el edificio más complejo del catálogo actual de Archistories, y pensé que meterme de buenas a primeras con una nueva técnica de construcción, desconocida para mi, en un edificio complicado era arriesgado.

De modo que cuando recibí los paquetes, mejor dicho los sobres, porque aunque parezca increíble, todo el material para cada uno de esos edificios, que son una serie que piezas de cartón troqueladas, cabe en un sobre de tamaño carta, me dispuse a montar el edificio que me pareció, más accesible: el taller de mantenimiento.

Ayer me pasé toda la tarde montando este famoso taller. Desde luego es un trabajo bastante más preciso y delicado que montar un edificio de plástico. Puedo decir que tardé unas cuatro horas en acabarlo, cuando un kit de plástico de ese tamaño, seguramente no me hubiera llevado mucho más de una hora. En cuanto al resultado es mucho mejor de lo que me esperaba, y como una imagen vale más que mil palabras, aquí está el resultado: 


Esa fotografía es muy interesante, porque la luz viene de atrás, con lo que se aprecian perfectamente las texturas, y podemos apreciar por ejemplo que el tejado tiene una ligerísima textura que imita perfectamente la chapa ondulada. Esto solo se aprecia con esa dirección de la luz, y coincide con lo que pasaría en la realidad. También vemos como las pilastras de la fachada tienen también relieve, así como los zócalos. La superficie de las paredes reproduce exactamente una pared de ladrillo, aunque es necesaria una lupa para poder ver cada ladrillo individualmente, etc. En una palabra es un detalle mucho más real que el que puede tener un edificio de plástico, porque cada elemento está reproducido a escala totalmente exacta. En un edificio de plástico, si queremos reproducir por ejemplo ladrillos, o los hacemos exageradamente grandes y los creamos mediante una textura, o hacemos una pared lisa que al ser de plástico es de color uniforme. 

Otra cosa que me ha sorprendido es lo resistentes que quedan al final estos edificios. Al final es que las paredes son de más de una capa de cartón, la primera de un cartón fuerte y oscuro que se ensambla y se pega con las piezas contiguas haciendo una estructura firme, suelo, paredes y techos. Todo ello, además de firmeza, proporciona opacidad, evitando que la iluminación interior se transparente  por las paredes.

Sobre esta "estructura" se pegan otras capas de cartón más ligero que ya son las que reproducen la textura de la fachada o de los tejados. Y si hay detalles adicionales, como las pilastras o las cenefas de ladrillo de las fachadas, son una o más capas adicionales de cartones de los espesores adecuados.  


Respecto al montaje, como decía es delicado: bastante más que un edificio de plástico. Hay piezas inverosímilmente diminutas (alféizares de ventanas, remates de zócalo, etc) que necesitan desde luego un buen pulso y unas mejores pinzas, además de una lámpara lupa. Es importante contar además con el pegamento adecuado, que en este caso es un pegamento de tipo de "cola blanca" pero con un secado muy rápido. Yo compré en Carmina Hobbys el de la figura adjunta. 

Lleva una cánula fina y larga como una aguja hipodérmica, y permite depositar con precisión un fínísimo cordón de cola que tarda en secar el tiempo justo para permitir corregir errores y no hacerse eterno esperando a que seque. Aunque las instrucciones dicen que es para kits de madera, los de Archistories ya dicen que se use este tipo de pegamento para madera. 

Una lección que he sacado de este primer montaje, es que hay que ser cuidadosísimo con que el pegamento no manche la zona visible del cartón, porque deja unas manchas muy evidentes. Hay que tener a mano un kleenex húmedo para limpiar cualquier desparrame de la cola.

He querido poner como cabecera de este artículo, la comparación entre el taller de locomotoras que yo tenía, que era el modelo de Faller 282733 y el que acabo de montar de Archistories 113-111. para apreciar mejor las semejanzas y diferencias. 

Me apresuro a aclarar que el modelo de Faller tiene un intento de envejecimiento, hecho hace tiempo por mi, y que desde luego es algo que no domino. El de Archistories está nuevo, no solo porque lo monté ayer sino porque no lo he tratado de envejecer.

Ambos son talleres para una locomotora, pero el de Faller aparece notablemente mayor. Esto en principio no quiere decir nada, porque se puede estar reproduciendo un edificio que es efectivamente mayor, y de hecho tiene un taller anejo con una alta chimenea, cosa que el otro no tiene. Pero mirando ambos modelos juntos, tenemos la impresión de que el edificio de Faller está hecho a una escala mayor que el de Archistories. A mi al menos me da esa impresión. Quizá estoy influído por la lectura de una entrevista al creador de Archistories en la que dice que una de las cosas que le movió a fabricar modelos de edificios de escala Z, fue comprobar que prácticamente todo lo que había en el mercado estaba fuera de escala. Él, que es arquitecto, sabe muy bien de lo que habla, y si eso es tal como dice, es un punto más a su favor.

Y ya que tenemos un taller envejecido al lado de uno nuevo, voy a hacer un comentario que me parece oportuno. Cuando, como es el caso, estamos tratando de recrear una instalación de mediados del siglo veinte, con trenes de vapor y demás material de la época, los modelistas tienden a "envejecer" el material, tanto los propios trenes, como los edificios y las instalaciones, creando una "pátina" que es más bien una capa de mugre. Algo así quería yo hacer en el taller de Faller. 

Sin embargo, hay que considerar que si estamos haciendo una maqueta de esa época, deberíamos considerar el estado de envejecimiento en esa época, no como lo encontramos ahora, con más de 70 años acumulando suciedad. Por ejemplo ese taller de locomotoras, a lo mejor en la época que representa la maqueta, estaría recién hecho, y por lo tanto no tiene mucho sentido que nos dediquemos a ensuciarlo, dejando además en muy mal lugar a los ferroviarios de la época, que seguramente eran mucho más cuidadosos con el material que los actuales.

Así que voy a dejar el taller y el resto de instalaciones, como recién terminadas.


miércoles, 7 de octubre de 2020

Kittel

 


En enero de 2018, publiqué aquí, una serie de tres artículos (Motores con inducido de campana), comentando lo que entonces era un anuncio de Märklin: un nuevo tipo de motores para sus modelos de escala Z, que se anunciaban como un gran avance. Me refiero a los motores de tipo "Glockenankermotor" que viene a significar "motor con inducido de campana"

Uno de los anuncios de esa fecha era el automotor "Kittel" que se anunciaba para el segundo trimestre de 2018.  Como quedó claro en aquellos artículos el tema me interesaba mucho, porque había algunas dudas entre los aficionados, sobre si este nuevo tipo de motores podía usarse con controladores de tipo PWM. Yo sostenía que, al menos con controladores PWM de baja frecuencia, como los que yo he desarrollado, no debería haber ningún inconveniente, pero claro, una cosa es la teoría, y otra la práctica. 

Así que, con objeto de hacer una prueba en directo, hice una reserva, en una de las tiendas de Alemania, donde habitualmente pido material, y me dispuse a esperar.

No se porqué Märklin (y las demás marcas) anuncian unas fechas de entrega que luego no se cumplen ni por asomo, así que pasó el segundo trimestre de 2018,...y el de 2019, y luego vino la pandemia.... y de repente este verano me llegó un e-mail de la tienda, diciéndome que podían servir mi pedido, si seguía interesado. Contesté que si, y a los pocos días recibí el paquete con el famoso automotor. El problema es que en esas fechas, estaba fuera de mi casa habitual, y no tenía a mano los elementos para probarlo.

Por fin hace unos días, he vuelto a mis cuarteles de invierno, y lo primero que he hecho es organizar una prueba de este nuevo miembro de mi colección.

Lo primero que hay que decir es que incluso antes de ponerlo en las vías, me sorprendió gratamente: Tiene una finura de detalle, que supera cualquier producto anterior de esta escala.  Algo curioso es que en todos los catálogos, e incluso en la documentación del modelo, aparece una fotografía, que evidentemente no es la del producto final (puede verse esa fotografía en el artículo  "Motores con inducido de campana (y III)"), cuya fotografía, hecha por mí, aparece en la cabecera de este artículo. Una de las diferencias más evidentes es que la fotografía del catálogo tiene enganche delantero y trasero, mientras que la nueva versión solo trae enganche trasero. Lo cual está muy bien, porque ya sabemos que estos enganches son desproporcionadamente grandes. Lo bueno es que, además, en vez del armatoste de un enganche delantero, han puesto una reproducción de la timonería delantera que es una verdadera filigrana. No se de qué material es, porque las piezas son tan finas que parece que el plástico tradicional sería demasiado delicado, así que parece que han usado algún tipo especial de plástico u otro material. 

Otra agradable sorpresa es que junto al eje delantero se reproducen las bielas y los cilindros de vapor, y las bielas se mueven al rodar el modelo. Es algo tan pequeño que es prácticamente imposible verlo, pero es un verdadero alarde de miniaturización. Así que mi enhorabuena a Märklin.

Pero bueno, todo esto venía a cuento de ver cómo funcionaba el modelo con mis controladores PWM, así que había que probarlo



El vídeo anterior es la prueba que he realizado.  El automotor ha funcionado en mi circuito de pruebas con un controlador PWM, concretamente el modelo PWM04 que, como saben los seguidores de este blog, es un controlador sencillo, pero que dispone de simulación de inercia. El controlador estaba montado en un panel de mando junto con un velocímetro VELAN que se calibró para que mostrara la velocidad a escala del Kittel.

Algo muy importante es que el circuito está equipado con un limpiavías de Gaugemaster (aunque no se ve en el vídeo) y esto era fundamental porque cabía la posibilidad de que la alta frecuencia de la señal del Gaugemaster afectase al motor del automotor.

Bueno, pues todos esos temores se han disipado: El Kittel ha funcionado perfectamente, ha respondido a la señal del PWM, no se ha calentado ni nada parecido, y ha funcionado como un reloj, de cuco, naturalmente.

Es más yo diría que el comportamiento de este pequeño automotor ha sido brillante, porque se mueve con una enorme suavidad y casi sin ruido, y como se ve en el video, aún a velocidades muy bajas el movimiento es uniforme y mantenido. 

Algo que me ha llamado la atención es que su velocidad es más lenta que la de otras locomotoras. Tal como se ve en el video, con el controlador PWM04 alimentado a 9 Voltios, la velocidad máxima a escala ha sido casi exactamente de 100 km/hora. Esto a mi me parece muy bien, porque estoy cansado de quejarme de que las locomotoras de los trenes modelo (de todas las marcas y todas las escalas) , se mueven demasiado deprisa.  Al fin encuentro un modelo que se acerca al menos a la velocidad real de su prototipo. Seguramente este automotor a vapor no podía ir a 100 km/hora ni de lejos, pero al menos no es como la mayoría de mis otras locomotoras a vapor, que si te descuidas circulan a 200 por hora.

En resumen: Creo que es la primera vez que hago un artículo comentando un producto de Märklin sin quejarme de algo. Estamos de Enhorabuena!

Y para terminar, una pequeña anécdota: yo estaba convencido que el nombre de Kittel con que se conoce este automotor, era un apodo. Seguramente influido por el inglés, en que "kettle" es "tetera", pensé que a este pequeño vagón que se movería resoplando y soltando vapor le habrían dado ese apodo que sería algo parecido a lo que en España hacíamos cuando apodábamos "chocolateras" a las pequeñas locomotoras de vapor.  Bueno, pues no: Kittel es sencillamente el apellido del ingeniero que lo diseñó.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Novedades en la Web





Hace ya unos años (en 2013) que publiqué una WEB titulada "Quiero una maqueta!", y desde entonces hasta hoy en el margen de este bolg había un enlace para poder acceder a la misma. La idea fue poner al alcance de los principiantes una serie de conocimientos sobre esta afición, con la buena intención de evitar que cayeran en los típicos errores de principiante, que luego dan lugar a muchas frustraciones.

La verdad es que desde esa fecha apenas he actualizado esa web, y de hecho, le faltaba desde entonces un último capitulo dedicado a la decoración. Sin embargo me satisface que en bastantes ocasiones, algún contertulio se ha dirigido a mi, agradeciéndome los consejos que allí había encontrado, y también, por supuesto, me ha servido en foros y otros ámbitos, para incluir enlaces donde se pudiera llegar a un punto determinado de esa web para aclarar mi punto de vista sobre algunos temas. 

Sin embargo, hace unas semanas recibí una comunicación de Google, en la que me comunicaban que el sistema que soporta esa web (Llamado "Google Sites") iba a dejar de funcionar en unos meses, y que mi web había sido pasada automáticamente al formato del nuevo sistema que va soportar ese tipo de contenidos. Lo cual me comunicaban para que diera mi visto bueno al cambio de formato realizado automáticamente, y pudiera corregir algún defecto que pudiera haberse producido.

Me temí lo peor, y me quedé corto. 😠

La web había quedado irreconocible e ilegible. Todas las imágenes revueltas y mezcladas con columnas de texto que contenían efectivamente todos los textos originales pero formateados de una extrañísima manera, que a veces los hacía estirarse en estrechas columnas de no más de una o dos palabras por línea. 

Así que me armé de paciencia y me he dedicado, durante casi todo el verano a recomponer una tras otra las páginas para darles un aspecto parecido al original. Digo parecido, porque en el sistema original, las imágenes se podían intercalar en el texto en cualquier posición, y allí aparecían siempre, pero con el nuevo las imágenes quedan embebidas en unos recuadros flotantes, lo mismo que los textos, y a la hora de visualizar, los recuadros de los textos se estiran y se encogen como si fueran de chicle, mientras que las imágenes "navegan" a su aire. El resultado es que es imposible cuadrar los textos con las imágenes, y ni siquiera si se está editando con un determinado ancho de pantalla, al visualizarlo en ese mismo ancho, cuadran de igual modo las imágenes con los textos. En mis tiempos los editores presumían de eran  "Wyswyg" (What you see what yuo get) pero parece que eso ha pasado de moda. Ya se que todo esto viene de la diversidad de formatos actual, puesto que hay pantallas de muchas resoluciones, apaisadas panorámicas, hay tablets que van por su cuenta y hasta se pretende que se pueda visualizar en un teléfono móvil en vertical o apaisado. Y como decía aquél, lo que no pué se no pué se, y ademá e imposible.

Bueno pues lo bueno del caso es que aprovechando el repaso, he modificado unas cuantas cosas, actualizándolas (yo también he aprendido mucho desde entonces), así que incluso los que ya la conocían se van a encontrar novedades, sobre todo en los capítulos finales, que evidentemente son más técnicos que las ideas generales de los primeros capítulos.

Invito a todos los aficionados ha hacerme llegar sus comentarios a las direcciones de correo electrónico que aparecen en la propia WEB

Y, bueno, la cosa no ha parado ahí. Hace ya tiempo que tenía la idea de hacer algún tipo de documento que describiera mis inventos con cierto orden y concisión. Me refiero por supuesto a los controladores PWM y a los dispositivos electrónicos para manejar desvíos señales y otros accesorios. 




Por supuesto, todo eso está descrito en este blog, pero mezclado con otros muchos temas y con bastantes arrepentimientos y marchas atrás, de manera que aquella persona que tuviera la intención de enterarse de todo lo que hacían mis chismes, a base de leer este blog, tendría un trabajo imposible. 

Así que dicho y hecho. Aprovechando el impulso con la web de Quiero una maqueta, he creado una segunda web titulada Electrónica para trenes analógicos, que en forma ordenada y razonada, explica los porqués y los cómos de todos estos chismes que muchos compañeros han ido pidiéndome a lo largo de estos años. 

Así como en la primera me mantengo un tanto distante y sin siquiera tomar partido por los trenes digitales o analógicos, o por una u otra escala, en esta segunda el estilo es mucho más directo y me refiero naturalmente a su utilización en maquetas analógicas y casi diría que sólo en las escalas N y Z. 

También esta segunda WEB es más comercial, porque en ella se identifica cada uno de los dispositivos con su referencia, y se incluye en el pie de página un enlace ala tienda que los comercializa. 

Bueno, espero que con toda esta literatura pueda ser útil a los compañeros de afición. De momento, en el margen derecho de este blog hay enlaces a estas dos webs.

Aunque como digo, hay enlaces a ambas webs en el margen de este blog, reproduzco a continuación las direcciones de ambas,



Editado 3/10/2020

Se han corregidos las direcciones de las dos Webs utilizando nuevos dominios adquiridos. (No hay error: la primera es http y la segunda https)