jueves, 5 de marzo de 2009

La prueba que faltaba


En el artículo de ayer, describía las pruebas del sistema de detección de trenes. Para que el sistema esté completo falta la prueba contraria, es decir cómo hacer que desde el ordenador se emitan órdenes para actuar sobre elementos de la maqueta. En este caso he hecho las pruebas con un desvío y con un remáforo mecánico de Viessmann.

En principio simplemente he conectado los cables del desvío a los relés de salida de la placa PS6E8S igual a como los conectaría a un pupitre de mando. El cable amarillo al trafo, los cables azules a dos de las salidas, y el retorno (gris) del transformador al común de las salidas. Como realmente estamos conectando los cables de desvío y señal a relés y éstos tienen internamente un conmutador, se comportan exactamente igual a cuando son accionados manualmente desde la botonera de un pupitre.

Es curiosa la sensación de pulsar con el cursor de ratón una de las casillas de la zona de entradas del programa , y ver como responden con sus movimientos tanto el desvío como el semáforo.
Sin embargo, hay un problema similar al que teníamos con los detectores de trenes. Esta placa tiene ocho salidas solamente y además resulta que un desvío ocupa dos de esas salidas y la señal también ocupa otras dos, ya que cada uno de estos elementos tiene dos bobinas. O sea que sólo con las pruebas de un desvío y una señal he ocupado ya la mitad de las ocho salidas disponibles.

Así que hay que volver a la matemática binaria, como decía Angel en su comentario, y tratar de multiplicar ese numero de señales. Afortunadamente el fabricante puso ocho salidas lo cual nos da el impresionante número de 2 elevado a 8 combinaciones, que son 256 posibilidades.

Como cada desvío gasta dos de esas señales, podré poner 128 desvíos, o un total de 128 entre desvíos, señales y cualquier otro dispositivo que utilice dos codigos. Por ejemplo las vías de estacionamiento pueden ser manejadas por relés biestables para tener la posibilidad de unirlas o separarlas del circuito de alimentación. También podría manejar así desenganchadores, aunque en este caso sólo necesito una señal para cada uno de ellos.

¿Son suficientes? En principio parece que si. La maqueta tiene unos cuarenta desvíos, y un número parecido de vías de estacionamiento. Contando con algunos desenganchadores y unas cuantas señales (en principio una por cada uno de los cantones) parece que hay suficientes combinaciones para manejar todos estos dispositivos.

Obsérvese que si los semáforos son del tipo mostrado en la figura, es decir semáforos mecánicos que tienen su propio conmutador para manejar la corriente de tracción de la vía, con este sistema puedo ya montar una maqueta cuya circulación está completamente manejada por ordenador, ya que las señales de detección llegan al ordenador, y el correspondiente programa, en función de estas señales puede emitir las órdenes para que se abran y se cierren los semáforos, y como consecuencia para que los trenes se paren o se muevan, y así mismo el programa puede manejar los desvíos para llevar los trenes por diferentes rutas, todo ello de acuerdo a una lógica que no "está cableada" en la maqueta sino que está programada en el ordenador y por lo tanto puede ser todo lo complicada y todo lo variable que queramos.

Para conseguir esto me hace falta construir un "decodificador" que sea capaz de identificar las posibles 256 señales que se derivan de las ocho salidas. Esto es perfecamente posible aunque laborioso. ¡Cualquier cosa que dé como resultado la posibilidad de conectar 256 cables es compleja!
Evidentemente la otra cosa necesaria es un programa de ordenador hecho a la medida. Afortunadamente esto es lo que menos me preocupa. Me he pasado los últimos cuarenta años programando ordenadores.

Obsérvese que en el esquema descrito el ordenador tiene sólo influencia en la marcha de los trenes mediante los semáforos que pueden cortar o no la corriente de tracción de un sector de la vía, tal como ocurre con un clásico circuito analógico. Esto requiere que cada regulador de alimentación tenga un mando manual para variar la velocidad de las locomotoras, y también un conmutador para cambiar de sentido.

Sin embargo, si consigo que los reguladores de velocidad sean también manejados desde el ordenador, ya no necesito ningún mando manual, y todas las funciones serían manejadas desde el programa de ordenador. Por eso mi empeño en crear un circuito de alimentación controlado desde el ordenador.

Esto no sólo evita los controles manuales, sino que permite que los trenes se paren o arranquen, no porque un semáforo mecánico corte la alimentación de la vía, sino porque el regulador que lo controla recibe la orden de parar o arrancar. Las señales quedan entonces sólo como elemento decorativo. Lo importante de ésto es que tanto la parada como el arranque pueden ser suaves.

Según estaba escribiendo este artículo, han llamado a mi puerta y un mensajero ha traido dos "potenciometros electrónicos" así que ya tengo elementos para probar cómo podría hacer que el
ordenador varíe la velocidad de las locomotoras.

¡No se pierda usted el próximo capítulo! (Continuará)



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por expresar tus opiniones.

Los comentarios aparecerán en el blog normalmente en unos pocos segundos