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martes, 31 de marzo de 2009

Marcha atrás

No es que haya decidido dar marcha atrás en los planes de mi maqueta. Simplemente he decidido el mecanismo para dar marcha atrás, y consecuentemente, marcha adelante a mis locomotoras.

Tenía dos direcciones por cada cantón previstas para esta función. así que lo que tenía que hacer era establecer el sistema para que un impulso en cada una de esas direcciones hiciese un cambio de polaridad en la vía, y consecuentemente el cambio de sentido de la locomotora.

Evidentemente hay que tener un circuito de cambio de polaridad en la alimentación de las vías. Esto se consigue normalmente con un conmutador de dos circuitos y dos posiciones, que en instalaciones analógicas suele ser un conmutador manual. Por ejemplo en las alimentaciones de System Jorger hay que poner uno de estos conmutadores entre la salida del regulador y la vía para conseguir la inversión del movimiento.

Este dispositivo de conmutación debe ser biestable, es decir una vez conmutado a la posición de marcha adelante o marcha atrás debe mantener esa posición hasta que reciba la instrucción de cambiar al otro sentido. Esto es lo que queremos decir cuando decimos que un dispositivo tiene enclavamiento

He estudiado tres posibilidades de lograr esto:

La primera sería un conmutador completamente electrónico que maneje directamente la corriente de tracción. Existe este tipo de circuitos, por ejemplo el MM74HC4066, que es el que he probado. Este circuito tiene en teoría cuatro interruptores comandados por cuatro señales de mando. Hay que tener en cuenta que la corriente de tracción que este circuito debe manejar es una onda cuadrada, de 9V de tensión de pico. Las especificaciones dicen la misteriosa frase: "Permite controlar señales analógicas de hasta 12 V de pico con señales digitales de control del mismo rango" ¿que quiere decir "del mismo rango"? si lo que quiere decir es que para una señal analógica de 9 v de pico tengo que controlarlo con señales digitales de 9 V, me parece una condición muy fuerte. Tendría que hacer un paso para elevar el nivel de la señal.

Por otra parte este circuito no es biestable, sino que hay que mantener las señales de control todo el tiempo que se desee que los conmutadores estén en conducción. Aún así, con bastante poco entusiasmo, hice unas pruebas que resultaron fallidas: No se porqué, cuando la corriente atravesaba este dispositivo, perdía tensión, como si el circuito presentase una elevada pérdida. Total que abandoné esta solución "completamente electrónica"

La alternativa era utilizar uno de los viejos y fiables relés. Necesito un relé de 2 circuitos y dos posiciones, el mismo esquema de contactos que un conmutador manual. Para manejar los relés necesito alimentar la bobina con una corriente de cierta intensidad, que no me puede dar el sistema digital, pero la solución a esto es ya conocida: Hay que poner un transistor darlington que alimenta la salida con la corriente que requiere la bobina del relé, y su base es pilotada por la señal de control. Es exactamente el mismo esquema que traía la placa de comunicaciones para manejar los ocho relés de salida, y que yo anulé para tomar directamente las señales de control.

Existe el circuito integrado ULN2803A que incluye en un sólo circuito ocho de estos transistores. Es el mismo que yo quité de la placa de comunicaciones.

Aún así, tengo todavía dos alternativas: Hacer que el enclavamiento lo proporcione el relé, o que lo proporcione el sistema digital. Existen relés con enclavamiento, y con dos conmutadores que es exactamente lo que necesito, fabricados por Omron con la referencia G6AK-234P. Como resulta que tengo ocho de estos relés provenientes de una serie de pruebas que hice el año pasado, no me lo he pensado más, y he decidido emplear estos relés para el cambio de sentido.

La imagen muestra un circuito de prueba para experimentar con esta solución. Vemos sobre la placa de prototipos uno de estos relés y el circuito integrado ULN2803 que lo alimenta. Las señales provienen del circuito COLA02 que vemos detrás, a través de de ese conector de tres cables que vemos en la zona superior derecha de la imagen. El resultado es perfecto.

Ahora ya puedo manejar completamente un tren desde el programa de ordenador y la verdad es que da gusto hacerlo.

Por cierto, que una de las críticas que se hacen a los programas de manejo de trenes por ordenador, es que hay que estar mirando a la pantalla, en lugar de mirar a los trenes. Teniendo en cuenta eso, me he preocupado de que mi programa minimice al máximo ese problema.

Concretamente al manejar una locomotora, el mando del regulador es un control deslizante que podemos mover arrastrando el cursor con el ratón. Esto sin embargo requiere que efectivamente miremos a la pantalla, pero además en mi programa, este mando se mueve también con la rueda del ratón. Este movimiento no depende de la posición del cursor del ratón en la pantalla, por lo que no es necesario mirar la pantalla. Asimismo, además del otro control deslizante que podemos usar para mover el cambio de marchas (adelante, atrás y neutro) este mando se mueve presionando la rueda del ratón. De esta forma, con un sólo dedo, y sin necesidad de estar mirando la pantalla, podemos controlar un tren tanto en velocidad como en sentido (algo parecido a las ruedas de control que tienen la mayoría de la Centrales Digitales)

Por cierto: al probar varias locomotoras me he dado cuenta de que el circuito de control que he realizado permite un marcha lentísima de las locomotoras, tanto como el System Jorger. Lo que ocurre es que algunas locomotoras "aguantan" mucho mejor esta marcha lenta que otras. Hoy, con la G12 prusiana he medido un tiempo de 33 segundos para avanzar 10 centímetros, y podía arrancar, parar y cambiar de sentido con esa velocidad, así como mantenerla indefinidamente ¡Una gozada!

Para conseguir este resultado es muy importante mantener un contacto excelente con la vía, y en esto los circuitos Gaugemaster resultan casi imprescindibles. ¡¡ Obsérvese que este sistema, a pesar de ser un mando de locomotoras por ordenador es perfectamente compatible con los limpiavías Gaugemaster!!

domingo, 29 de marzo de 2009

Ensayo general

La verdad es que hasta ahora, mi sistema de Control por Ordenador de Locomotoras Analógicas, solo ha hecho funcionar una o dos locomotoras a base de hacerlas patinar empujando contra un tope. Está claro que tenía ganas de verlas rodar de verdad, al menos en un pequeño circuito de prueba.
Por otra parte, los distintos elementos que componen este Control, han estado siempre dispersos por la mesa de pruebas y conectados de forma provisional. Así que lo que he decidido es comenzar a construir lo que será el cuadro electrico de la futura maqueta, e ir situando ya los elementos que estén terminados, haciendo los anclajes y las conexiones que sean definitivas.

Respecto de este cuadro eléctrico, he decidido que va a ir situado encima de un mueble que tengo en el cuarto de la maqueta. En realidad es una cajonera con cuatro cajones, donde guardo los embalajes de los trenes, y los propios trenes cuando están inactivos. Este mueble tiene ruedas, con lo cual puede guardarse debajo de la maqueta, o sacarse para tener una superficie auxiliar. Como la nueva maqueta queda bastante alta, queda un gran hueco encima de este mueble. Lo que voy a hacer es poner encima una especie de cajón, que contendrá todos los elementos eléctronicos, y luego poner encima una tapa donde situaré el ordenador. De esta forma, este mueble podrá moverse sobre sus ruedas y podrá acercarse con el ordenador a la zona que resulte más cómoda en cada momento.


La imagen muestra el estado actual de este cuadro. Lo que vemos en primer plano son las fuentes de alimentación. Hay una de 5 V para los sistemas electrónicos, una segunda de 9 V para la alimentación de los trenes, y una tercera de 12 V para los motores de desvíos. Cada una con el correspondiente transformador. Además un transformador adicional de 16 V para alimentar los limpiavías Gaugemaster. Parece un poco excesivo poner tanto transformador, pero esta es una forma de aislar completamente los circuitos de las distintas tensiones. Pude comprobar, por ejemplo que si unimos el polo negativo de la corriente de 5V con el de la corriente de 9V prododucimos un bonito transistor a la plancha.

Detrás, de derecha a izquierda, está la placa de comunicaciones con el conector del puerto serie del ordenador, el circuito COLA 02, más a la izquierda el COLA 01 conectado al Gaugemaster. De aquí sale la conexión hacia las vías.

Y ¿todo esto funciona? Pues la vedad es que funciona perfectamente. El regulador ajusta la velocidad de la locomotora con toda suavidad, y mantiene muy bién las velocidades más bajas, aunque en esto no niego que el regulador de Joeger lo hace mejor. Creo que sé la causa: me parece que a velocidades muy bajas, el regulador de Jorger produce unos pulsos muy cortos pero de una tensión elevada. Al ir aumentando la velocidad, los pulsos son más largos pero su tensión de pico va disminuyendo. Por el contrario, en el mío los pulsos son siempre de la misma tensión de pico.

Estuve tratando de ajustar la curva de respuesta, para que las locomotoras se muevan de verdad a la velocidad a escala que indica el regulador del programa. El sistema de ajuste funciona perfectamente, pero me encontré con algo que me esperaba pero no hasta ese punto: A no ser que me equivoque en mis cálculos, el óvalo mide exactamente 2545 mm lo que traducido a la escala 1/220 es 560 metros. Una locomotora 60 Km/hora debe tardar más de 33 segundos en dar la vuelta, y eso, resulta una velocidad aparentemente lentísima. Si esto es así, tengo que bajar tanto el ajuste que desperdicio más de la mitad de los 64 pasos de velocidad que puedo ajustar ya que en el paso 30 o 32 ya va a lo que serían más de 120 Km/hora. Si confirmo esto, quizá ponga una resistencia fija por la parte superior del potenciómetro digital, para limitar la velocidad sin perder tantos pasos de velocidad.
Y, a todo esto, ¿que hace el circuito COLA 02, que quedé en aclarar en el artículo anterior? En la imagen le vemos situado entre la placa de comunicaciones y el COLA 01 que regula la velocidad del motor. Pues bien este circuito es un descodificador, que convierte la señal recibida del ordenador, formada por "palabras" de 8 bits en señales inpendientes. La clave es el circuito integrado 74HC4514 que descodifica cuatro bits en sus 16 posibles significados.

En esta placa, vemos entrar por abajo a la derecha un cable plano de colores que trae la señal de los cuatro bits de orden más bajo de la placa de comunicaciones. Por la zona superior izquierda, hay un conector que permite extraer las 16 señales distintas procedentes de la descodificación de esos cuatro bits. A este conector, de momento, no hay nada conectado.

Justo debajo, vemos otro conector, al que hay conectado un par de cables (amarillo y verde) que van al COLA 01 llevando las dos señales (aumentar velocidad y disminuir velocidad). Estas dos señales son invertidas respecto de las generadas por la placa de comunicaciones, porque ésto era una exigencia del potenciómetro digital. Por eso, en estas placas hay un segundo circuito integrado, el 74HC240 que se encarga de esta inversión de señales, y sus salidas inversas corresponden al conector inferior

El circuito tiene previstas cuatro señales por cada regulador de locomotora: Aumentar velocidad, disminuir velocidad, marchar hacia delante y marchar hacia atrás. Por lo tanto, con las 16 señales producidas por la placa COLA02 podemos manejar cuatro circuitos controladores de locomotora. Voy a necesitar por tanto dos placas COLA02 para manejar hasta ocho controladores.

Como en conjunto, el COLA02 me proporciona dos señales invertidas y dos directas para cuatro controladores, lo suyo será hacer placas de controladores de de locomotora con cuatro controladores. Pero para eso, tengo antes que decidir cómo hago la inversión de sentido.

jueves, 26 de marzo de 2009

Fabricación de PCB

En el último artículo, prometía explicar el proceso de fabricación de placas de circuito impreso. Aunque esta técnica, no es estrictamente necesaria para el aficionado a los trenes en miniatura, si es conveniente conocerla si uno pretende, como es mi caso, meterse en honduras electrónicas para el manejo de los trenes. Por otra parte, mi intención es publicar aquí los esquemas de circuitos impresos de los distintos elementos que voy a ir construyendo, de manera que si algún lector quiere reproducirlos, lo pueda hacer. En ese caso, necesitará conocer esta técnica que le permitirá crear sus propias tarjetas de circuito impreso o PCB (Printed Circuit Board).

Quiero aclarar que yo voy a explicar el proceso empleando una "insoladora". Este aparato es relativamente caro, pero a mi me parece completamente imprescindible si se quiere obtener un resultado correcto. Además, con un poco de habilidad es posible construir una insoladora artesanal.

Circulan por Internet varias páginas en las que se explican otros procedimientos para fabricar PCB's. Uno de los más extendidos consiste en emplear una impresora laser para hacer una impresión del circuito, y después transferirlo a la placa de cobre con una plancha de ropa. No dudo que sea eficaz, pero yo he probado a hacerlo y no he conseguido resultados aceptables. Pienso que depende mucho del tipo de papel sobre el que se imprima, y en algún caso se habla de cargar la impresora laser con papel para imprimir fotografías en impresoras de chorro de tinta. Supongo que se trata de que el toner agarre muy mal sobre el papel, para que luego sea fácil de desprender y transferir al cobre. Mis pruebas las hice con papel normal, y por eso seguramente salió mal, pero la impresora no era mía, y no quería arriesgarme a meter un papel que pudiera producir algún problema.

Otro procedimiento es dibujar a mano el circuito sobre la placa de cobre con un rotulador de tinta permanente (Por ejemplo EDDING 2000). Este procedimiento si funciona bien, pero yo quiero ver quién es capaz de dibujar a mano las pistas y los contactos para un circuito integrado. Por otra parte, si hay que repetir el circuito, hay que volver a dibujar a mano, lo cual ya es horrible. Sólo recomiendo este sistema para una pequeña prueba.

En todo caso lo primero que hay que tener es un dibujo exacto a tamaño real del circuito que queremos fabricar. Como ya he comentado, yo utilizo el programa PaintShopPro, que es un software para dibujo y fotografía, pero no está pensado para el diseño de circuitos. Sin embargo yo me apaño muy bien con él, y acabo antes que tratando de entender el funcionamiento de alguno de los programas específicos para esta función. En la imagen de la derecha podemos ver el dibujo del circuito que voy a construir en esta ocasión. Los bordes externos de la placa tienen exactamente 10 x 10 cm, que es una medida normal para placas. Como se ve, a diferencia del circuito del artículo anterior, este circuito tiene "mucho negro". En realidad el negro corresponde a lo que quedará como pistas de cobre, de manera que lo que se pretende al hacer un diseño así, es que la mayor parte del cobre quede en la placa. Luego veremos la razón.

Este diseño se imprime con una impresora de chorro de tinta sobre un soporte para transparencias, tal como veíamos en el artículo anterior. Es importante que la impresión quede lo más densa posible, para lo cual conviene experimentar con las distintas opciones de tipos de papel. Concretamente, en mi impresora EPSON 880 la mayor densidad la he conseguido ajustando la impresión como "Glosy Film" en lugar de "Transparency" que parece que sería lo apropiado.

Una vez obtenida esta transparencia, que denominamos fotolito, comienza el "proceso químico" Como se utilizan varios líquidos yo lo hago en la cocina, donde dispongo de agua corriente y superficies fácilmente limpiables. En la imagen adjunta vemos los elementos necesarios: El fotolito, y a su derecha la placa sensibilizada que vamos a utilizar. Más a la derecha tenemos tres recipientes, que de izquierda a derecha son: revelador, disolvente y flux. Estos recipientes son muy prácticos ya que están perfectamente cerrados, y en la parte superior llevan una esponja, de forma muy parecida a algunos limpiadores de calzado. Son de la marca "SENO" y se pueden comprar en tiendas de electrónica.

Arriba vemos dos cubetas (son dos fiambreras corrientes de plástico) unas pinzas de plástico, guantes desechables, y un frasco con disolución de cloruro férrico.

A la derecha vemos la insoladora abierta. Conviene encenderla durante unos cinco minutos para que los tubos alcancen la temperatura de trabajo y tengamos siempre resultados comparables.

La primera operación es colocar el fotolito sobre el cristal de la impresora, (con la cara de componentes hacia arriba), es decir tal como normalmente lo dibujamos. Luego quitamos la lámina adhesiva que protege la placa y la colocamos encima del fotolito, ajustando exactamente la posición. Para esto, conviene que el fotolito tenga marcas de alineación.

En la imagen adjunta vemos el momento de colocar la placa sobre el fotolito, naturalmente con la cara sensible hacia abajo.

Cerramos la tapa de la insoladora y ajustamos el tiempo de exposición. El tiempo depende de varios factores, sobre todo del tipo de emulsión que tenga la placa que estamos usando. Conviene utilizar siempre la misma marca para evitar sorpresas. Yo obtengo buenos resultados con una exposición de dos minutos.

A continuación viene el revelado. Utilizando los aplicadores de SENO, lo que hay que hacer es presionar la esponjilla contra la placa para que salga un poco de líquido, y a continuación extender este liquido por toda la placa. Se continúa frotando la placa con la esponja hasta que aparezca toda la imagen.

Lo que ocurre en el revelado es que la parte de emulsión que recibió la luz ultravioleta, se disuelve en el revelador, mientras que la parte que no recibió luz por estar protegida por el dibujo del fotolito, queda sobre el cobre, formando una máscara que protegerá estas zonas no expuestas, del atacado químico que haremos a continuación. Por lo tanto la parte que fue iluminada queda con el cobre a la vista, y la parte que fue protegida queda con una máscara de gelatina no disuelta.

Conviene cortar el revelado introduciendo la placa en la cubeta de agua, en cuanto la imagen sea clara y completa, Si insistimos demasiado tiempo, se debilitará la capa de protección. A continuación se enjuaga la placa bajo el chorro de agua.

El siguiente paso es el mas delicado. Se le suele llamar "atacado" y consiste en sumergir la placa en una disolución de cloruro férrico en agua (500 g de cloruro por litro de agua). El cloruro reacciona con el cobre disolviéndolo, pero respetando las zonas que están cubiertas por la máscara que hemos creado en el paso anterior .

El cloruro es una sustancia un tanto conflictiva, así que hay que tener cuidado con él. Por supuesto no hay que ingerirlo, y hay que evitar salpicaduras en los ojos. Si cae sobre la piel produce manchas amarillas que son bastante difíciles de quitar. Sobre la ropa, también produce manchas amarillas.

Conviene que la solución de cloruro esté un poco caliente (unos 40º) para que el proceso sea más rápido. Yo lo que hago, como se ve en la fotografía, es poner la cubeta en el fregadero, y abrir el grifo del agua caliente, sin que caiga agua sobre la cubeta. Así el agua calienta el fondo de la cubeta mientras se produce el proceso. Hay que agitar continuamente la cubeta durante todo el proceso. Con ayuda de las pinzas levantamos de vez en cuando la placa para observar el proceso que dura unos diez minutos.

Una vez que desaparezca todo el cobre no protegido, sacamos la placa y la enjuagamos en abundante agua corriente. La solución de cloruro se devuelve al frasco y puede usarse varias veces. En realidad el "desgaste" de la solución de cloruro depende de cuánto cobre "se ha comido". Por eso, conviene hacer los fotolitos "con mucho negro" ya que así habrá mucho menos cobre para disolver y el cloruro durará más. Además las áreas muy extensas de cobre tardan más en disolverse, lo que podría dar lugar a que el atacado resulte irregular.

El siguiente paso es eliminar la máscara, que protege las pistas para dejar el cobre a la vista. El juego de productos SENO incluye un disolvente para esta operación, que se hace de forma similar al revelado.

Después de esta operación y tras un nuevo lavado, tenemos ya la placa limpia, con sus pistas de cobre.

Conviene hacer una inspección para ver si se notan pistas que han sido atacadas o cualquier otro defecto. Normalmente, si las pistas han sido atacadas, puede deberse a dos causas: Si la exposición fue corta, seguramente tuvimos que insistir mucho en el revelado y debilitamos demasiado las máscaras de protección. Por el contrario, si la exposición fue demasiado larga, es posible que la luz haya atravesado las zonas oscuras del fotolito, y por lo tanto hayan quedado algo expuestas las zonas que había que proteger. Por eso es importante que el fotolito tenga un negro muy denso.

En la siguiente imagen vemos como queda una placa correctamente procesada. El cobre debe quedas liso y pulido, sin síntomas de atacado, y la parte sin cobre debe ser traslúcida y sin restos de cobre.

Después viene un proceso que requiere un poco de paciencia. Se trata de taladrar los agujeros para los rabillos de los componentes. La herramienta ideal para esto es un minitaladro, tipo Dremel, con una broca de 1 mm. Situando la placa sobre una madera, se van perforando todos los taladros. Hay algunos componentes que requieren taladros un poco más gruesos, de 1,5 mm, y normalmente se necesita hacer algunos taladros de 3 mm para los tornillos de montaje.

Aparentemente hay que tener un pulso extraordinario para hacer esto bien, pero en realidad no es tanto. Yo utilizo un truco muy sencillo: El dibujo de los ojales que yo hago, lleva en el centro la zona blanca que correspondería al agujero. Como consecuencia, las pistas de cobre quedan con ojales que tienen en el centro una zona sin cobre donde se debe taladrar. Curiosamente el cobre queda con un ligero resalte sobre la base de la placa, de modo que el lugar que hay que perforar queda con un "reborde" de cobre que guía la broca, con lo que casi se va sola al centro exacto del ojal.

Por supuesto conviene que la broca esté bien afilada para no producir rebabas.

En el siguiente paso, si es necesario, recortamos la placa al tamaño requerido. Se suele recomendar que esto se haga con una sierra, pero yo he descubierto que unas tijeras de hojalatero también permiten realizar un corte limpio y es mucho más rápido. Los bordes se repasan frotándolos contra un papel de lija puesto sobre una superficie plana

Una vez terminado el "mecanizado", hay que limpiar muy bien todo el polvillo que queda sobre la placa, y entonces le aplicamos el tercero de los productos de SENO. Es una especie de barniz llamado "flux" que protege el cobre de la oxidación, y además facilita la soldadura. Si ponemos el flux antes de hacer los taladros, se forma un barrillo entre el flux y el polvo de los taladros.

Conviene dejar secar bien el flux, porque si no resulta pegajoso.

El siguiente paso es situar y soldar los componentes. Es sólo cuestión de paciencia y cuidado, y utilizar un buen soldador de punta fina y alambre de estaño de 0,5 mm.

Conviene inspeccionar las soldaduras con una buena lupa para asegurarse que han quedado perfectamente unidos los rabillos a las pistas de cobre

En un circuito como el que estamos fabricando que realmente no tiene mas que un par de circuitos integrados y conectores, podemos hacer una comprobación muy sencilla. Antes de poner los circuitos integrados en sus zócalos, podemos utilizar un polímetro en modo probador de continuidad, y asegurarnos de que cada pata de los zócalos se comunica con los correspondientes pines de los conectores.

Una vez efectuadas estas pruebas, se situarán los integrados en sus zócalos y el circuito quedará terminado

La última imagen muestra el circuito terminado con sus componentes colocados y los conectores que lo unirán al "mundo
exterior"

Quizá alguien se sienta un poco defraudado al ver la cantidad de "puentes" que presenta este circuito, formados por alambres sobre la superficie de la placa. Evidentemente no me he roto la cabeza para buscar recovecos por donde llevar las pistas para evitar los puentes, pero es que en un circuito como éste donde no hay más que dos integrados, sin componentes discretos que permitan "cruzar" por encima de las pistas es imposible realizar un diseño en un solo plano.

Evidentemente la solución "elegante" para resolver esto es hacer un circuito de doble cara, es decir con pistas de cobre por encima y por debajo de la placa. En este caso, todos esos puentes, serían las pistas de cobre de la parte superior.

Sin embargo, aparte de las cuestiones de elegancia, para mi, el circuito de doble capa no tiene ninguna ventaja y si varios inconvenientes: En primer lugar las placas son bastante más caras. Luego hay que hacer dos fotolitos, y además al hacer la exposición, asegurarse de que quedan perfectamente alineados. En una insoladora como la mía, hay que hacer dos exposiciones y consecuentemente dos revelados. Además la cara superior queda con muy poco cobre, con lo que se consume una importante cantidad de cloruro.

Todo eso es complicado, pero sobre todo, no hay ninguna ventaja. Se dirá que no hay que hacer puentes, pero en realidad hay que unir las pistas de una cara con las de la otra, lo cual requiere introducir unos cablecillos y hacer una soldadura por cada lado. En total se hace el doble número de soldaduras. Así que aunque en su día hice algunas placas de doble cara, he decidido que no merece la pena.

Y, a todo ésto,....¿Qué demonios es ese circuito COLA 02 que hemos construído? La solución en el próximo capitulo.